Es Facil entender que con el medioambiente interactuamos con todos los sentidos pero a veces olvidamos que la piel es el órgano mas extenso del cuerpo humano y de ella depende gran parte de lo que percibimos placentero en la naturaleza: la brisa a una temperatura agradable, el fluir del agua de un arroyo y en un día frío la tibieza del sol. Este último puede ser un amigo con el que debamos tener precauciones porque el deterioro de la capa de ozono recrudece los efectos nocivos de la radiacion UV sobre tu piel. Las lesiones a corto y largo plazo obligan a actividades humanas y médicas tendientes a recuperar o prevenir estos daños. Estas a su vez necesitan una actividad industrial mayor para desarrollar los productos farmacológicos y los insumos y recursos médicos. Nada de esto es amistoso con el medio ambiente y se crea un circuito de empeoramiento de la relacion entre hombres y la naturaleza. Por eso si querés ayudar racionalmente en este problema evitá las horas de mayor intensidad del sol (son aquellas en las que cuando te parás tu sombra en el suelo es pequeña y está muy junto a tus pies porque los rayos solares inciden perpendicularmente en la tierra) Tambien sombreros de ala ancha y ropas de colores claros que te cubran los brazos hasta la muñeca son exelentes medidas para preservarte de los efectos nocivos del sol. Hacelo por vos, hacelo por el sol, hacelo por mi.
REDACCIÓN INTERBIO
www.interbioestrategia.org.ar
No hay comentarios:
Publicar un comentario