A menudo, la ecología y la preservación del medio ambiente parecen ser ámbitos que aunque de cierta respetabilidad ideológica están alejados de los individuos comunes. No obstante la salud humana es un concepto frágil en un ambiente tan alterado como la tierra de principios del siglo XXI.
El técnico en Gestión Ambiental y Comunicación Social Cristian Frers anota algunos de los parámetros más conocidos y estudiados sobre la interacción ambiente-salud humana: Calentamiento de la Tierra. Agua potable peligrosa y escasa y saneamiento inadecuado. Seguridad alimentaria. (Alimentos sanos y seguridad de suministro a largo plazo.) Contaminación en locales cerrados y contaminación de la atmósfera local.
Esta no es una simple enumeración conceptos, son solo títulos de las más comprensibles problemáticas para el público general. ONG INTERBIOESTRATEGIA I.B.E remarca otras quizás originarias y menos controlables: La pobreza local o regional que impulsa a la mala utilización de recursos y que posibilita la instalación de emprendimientos industriales irresponsables.
No es sorprendente que ahí las administraciones adolezcan de corrupción institucional y que los supuestos beneficios de producciones agresivas y de consecuencias ambientales irreversibles no beneficien mas que a muy pocos. Aun así en estos lugares es invariable la excusa convencional: “Necesitamos consumir estos recursos naturales ahora mismo para el bien comunitario”
Tal es el mensaje habitual para encubrir el lucro particular con razonamientos de apariencia noble sin que los presuntos beneficiarios tengan a veces la más mínima noticia de estas circunstancias.
Esta es una realidad a la que no es fácil mirar con empatía para quienes no la sufren inmediatamente, pero la responsabilidad humana en el deterioro ambiental y el compromiso con la salud de sus hijos es mundial y está signada no solo por la residencia condescendiente en los lugares donde se ofende en forma alarmante a los ecosistemas naturales sino en la demanda por bienes de consumo que impulsa el esfuerzo productivo irresponsable en estados financieramente dependientes.
Frers destaca que la salud humana en otro tiempo se relacionaba con el medio ambiente en función a peligros muy concretos como la contaminación radiactiva de plantas nucleares pero que hoy los riesgos como metales pesados, deterioro de la capa de ozono y efecto invernadero (menos entendidos y globales) escapan a toda restricción territorial y se desconoce su impacto real siquiera a mediano plazo.
El concepto directriz en este artículo es sin duda la sanidad humana y su relación directa con el medio ambiente.
Pero bajo este principio elemental subyace la inquietante sugerencia de que el hombre como especie predominante en este planeta ya no es capaz de cuidar su propio hogar ni la salud de su familia.
NOTA SITIO www.interbioestrategia.org.ar
SECCIÓN ECOLOGÍA